Aprender a leer y escribir según el método Montessori

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Aprender a leer y escribir sin fichas ¿cómo es posible? Principios de pedagogía Montessori

“Enseñar” no es una palabra que a Montessori le gustaba, porque ella veía al adulto con un papel de guía y el niño es su propio maestro.

Mostrar a los niños cómo leer y escribir es uno de los trabajos más mágicos y satisfactorios de nuestra profesión. Siempre y cuando se lo mostremos como algo divertido, lejos de las fichas de caligrafía que solo consisten en repetición y señalar el error.

María Montessori lo presenta como un proceso mental y de coordinación y precisión de la mano. Es importante que antes de enseñar a leer se debería mostrar cómo escribir pero antes de escribir hay que ayudarles a preparar la mano, a través de unos ejercicios que llevan a cabo un elevado auto control, manejo del equilibrio, coordinación del cuerpo y manipulación de objetos.

¿Por qué va primero aprender a escribir y luego aprender a leer?

El esfuerzo mental que hay que hacer cuando una persona lee por primera vez es mayor que el proceso de la escritura. Pero para la escritura es esencial ejercitar la mano para que adquiera la destreza necesaria para la escritura de símbolos (letras).

Los niños tienen como primera referencia el “yo”, es la conocida fase del egocentrismo en la que el niño/a se identifica solo consigo mismo sin ningún interés hacia el otro. Es después cuando muestra interés por los de su alrededor, por ello el interés que va a tener el niño es el de escribir lo que él/ella quiere decir. Y luego mostrará interés por LEER lo que han escrito los demás.

Es importante ejercitar la mano antes de aprender a escribir.

Ya hablaré más adelante sobre los materiales sensoriales y de vida práctica que Montessori diseñó. Son estos primeros los que preparan especialmente a la niña a transportar objetos sin romperlos, transportarlos sin hacer ruido, todas estas actividades ayudan a que la niña desarrolle un sentimiento de responsabilidad y cuidado por lo que hay a su alrededor. Además, estos materiales ayudan a mejorar su motricidad fina, orientación espacial y orden de los objetos, lograr los difíciles movimientos de pinza y orientarse de izquierda a derecha y de arriba abajo (dirección de la escritura)

La mano es un indicador de la inteligencia.

Desde los 6 meses de edad, hay una intencionalidad de mover la mano para coger o señalar un objeto que se desea. Si hay movimiento de la mano hay una voluntad que impulsa a ese bebé a moverla. Desde esa edad, las herramientas principales de exploración van a ser las manos.

Como decía Montessori, hay que tener especial cuidado con la expresiones “No toques nada” ya que la mano es el medio por el cual se descubre el mundo, ella hacía hincapié en dejar objetos accesibles para el niño, ya que pueden estar interesados en ordenar servilletas (que ayuda al movimiento de pinza) o abrir y cerrar botellas o cajas, estos deseos espontáneos ayudan a la concentración.

¿Cuándo están preparados para empezar a escribir?

Es muy importante para el proceso de lecto-escritura que la niña sepa qué sonidos componen una determinada palabra. Montessori menciona un ejemplo de una niña que se le acercó diciendo: mi nombre está formado por: S.O.F.Í.A. Diciendo los sonidos de las letras.

Tenemos que considerar el lenguaje con una faceta abstracta que es el entendimiento de símbolos. (“L” es una letra que se llama “ele”) pero tiene una faceta concreta que es la de expresar lo que queremos (transmitimos mensajes)

Los niños finalmente acaban entendiendo que el lenguaje escrito es un medio de comunicación hacia el otro. María Montessori les escribía a sus alumnos mensajes como: “ven a mi lado” “abre la ventana” y observaba si lo ejecutaban habían leído y comprendido correctamente.

Si quieres saber los materiales propuestos por Montessori para la escritura y lectura haz click aquí

Las siguientes entradas consistirán en puestas en práctica del método y su aplicación al inglés.